miércoles, 20 de mayo de 2009

los saberes de mis estudiantes



A través de una encuesta aplicada a los alumnos de mis grupos obtuve como resultados que el 70% de ellos utilizan el internet como un almacén de información conformada por música de todo tipo, preferentemente de los artistas de moda, que generalmente descargan en sus teléfonos celulares para ser escuchadas en sus momentos de esparcimiento. De igual manera descargan las películas más populares que existen en la cartelera cinematográfica y también es un medio en el cual se trasmiten entre ellos fotografías de sus eventos o festividades personales.
El 90% de los alumnos utilizan el internet como un medio social en el cual a través de medios como el Messenger se comunican de forma simultánea entre ellos. Así mismo el 65% de los alumnos utilizan a través del buscador “google”, que es el mas socorrido por ellos, la recopilación de información científica que requieren para la elaboración de sus tareas e investigaciones escolares. Utilizan el internet en la creación de “páginas” personales en la que intercambian recados o fotografías, por citar un ejemplo el metroflog u otros links que existen en el ciberespacio.
Como actividad de aprendizaje se conformaron equipos de trabajo entre los alumnos con la finalidad de generar a través del link blogger la creación de un espacio por equipo en el cual se publicarán los trabajos de investigación que realicen en la materia de Geometría y trigonometría. Al mismo tiempo yo como maestro verificaré lo que ellos publiquen y a la vez voy a realizar comentarios en lo que ellos proporcionen en el blogg que por equipo realicen. Esta actividad deberá realizarse cada semana en lo que resta del ciclo escolar.

domingo, 17 de mayo de 2009

LA AVENTURA DE SER MAESTRO

Comentarios sobre la lectura “La aventura de ser maestro”

Para mí es apasionante ser maestro, es un reto el estructurar estrategias que permitan hacer más atractiva y dinámica la clase. En lo particular, imparto matemáticas como ya comenté en un foro, y al estructurar una clase no me limito nada más al espacio físico de un aula. Trato siempre de contextualizar la clase a un suceso real que sea de interés a los muchachos, cuesta trabajo, lo reconozco, pero sigo una y otra vez en la búsqueda afanosa de que mis clases no sean una más de las que el alumno recibe al día. Sino que deje algo significativo en su aprendizaje.
Coincido en mucho por lo expuesto en la lectura, en mis inicios como maestro consideraba que el dominar un contenido científico lo era todo. Sin embargo, la clase era monótona y sumamente aburrida, me convertía en el clásico vertedor de conocimientos en el recipiente llamado: alumno. Pero esta actitud, en el transcurso del tiempo que llevo como docente, ya la he modificado.
Considero que el maestro debe cultivar y proyectar su lado humano siempre, se debe mejorar nuestra vocación de servicio hacia los alumnos. Cultivar la regla de oro: “Así como quieres que te traten debes tratar a los demás”, en todo momento; esto puede ayudar a construir una buena relación con los muchachos y a la vez hacer más eficiente nuestro trabajo.
El reto, es ser mejor maestro cada día, desechar lo que no funciona y perfeccionar lo que nos da resultados positivos. Siempre van a existir obstáculos que nos dificulten nuestra tarea cotidiana, es preciso estar abiertos a críticas constructivas.
Cargarnos de optimismo, no obstante el tipo de alumnos que tengamos que atender, la realidad es abrumadora, muchos tienen deficiencias cognitivas, pero el desafío es ese, implementar estrategias que nos permitan homogeneizar el nivel de conocimientos del grupo. Es preciso provocar en ellos el deseo de aprender y apropiarse del nuevo conocimiento que pretendamos darles, mucho depende de la forma en que les pretendamos “vender” esto.
Reconozco que no se tiene el mobiliario ideal en las aulas, las carencias son diversas, pero no es útil el nada más lamentárnoslo, hay que adecuarse a todo esto y a la vez sobreponerse a lo adverso con la finalidad de hacer más agradable la labor docente. Mi objetivo es encontrarle el sentido a mi trabajo y proyectárselo a los jóvenes.

CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

¿CÓMO PERCIBO MI DOCENCIA?
De la forma en que comenté en el foro de presentación, mi profesión es Ingeniero Bioquímico con la especialidad en alimentos. Sin embargo he estudiado una especialidad en docencia en el ciclo escolar 1990-1991, diversos cursos de actualización profesional y docente, así como una especialidad en Administración de la calidad en la industria alimentaria en el ciclo 1991-1992.
Mi inicio en la docencia fue en el año de 1986, al haber egresado de la Universidad Autónoma de Campeche y dada la escasez de trabajo en mi profesión surgió la oportunidad de ser maestro del Cet Mar de Campeche, esto fue a raíz de un concurso de oposición de una plaza docente de 30 horas con la categoría de profesor asociado “A”, publicado en el periódico de mayor circulación del estado. Razón por la cual participé en dicho concurso, compitiendo con otras personas y finalmente se me informó que era a quien se le había adjudicado dicha plaza.
El ser profesor para mi es un reto diario que se inició en el año de 1986, al enfrentarme a un grupo de jóvenes que esperaban algo de parte mía y constatar que carecía de muchos elementos didácticos para hacer mas efectiva mi labor como maestro. Sin duda de ese año a la fecha han existido diversos cambios en mi formación profesional, motivados principalmente por la necesidad de realizar de manera más eficiente mi trabajo como docente.

El impartir docencia en el nivel medio superior actualmente es muy significativo ya que siento que puedo contribuir mucho en la formación de los alumnos, un consejo aunado a la enseñanza es para mi muy gratificante proporcionarlo. Observar la modificación gradual en los jóvenes que atiendo me es muy reconfortante y notar que de una forma u otra se manifiesta el agradecimiento de parte de ellos, en verdad me permite considerar que es muy valiosa esta tarea.

Los motivos de satisfacción por ser docente son diversos, desde el ser reconocido por mis alumnos después de un cierto tiempo, como un buen maestro que dejó algo significativo en sus vidas, hasta el permitirme constatar que de una u otra forma he contribuido en la formación de ya 22 generaciones de jóvenes que se han incorporado al nivel superior o al sector productivo del estado. El notar que la planeación de mis clases fue exitosa porque conseguí los objetivos planeados en ellas es otra de mis satisfacciones personales. Así como el constatar que existe un buen índice de aprovechamiento en los grupos de alumnos que atiendo. Y por último, modestia aparte, que entre mis compañeros de trabajo sea calificado, por la labor que realizo, como un elemento muy productivo y eficiente.

Por el contrario, hablar de insatisfacciones, más bien les adjudicaría el término frustraciones, entre las que podría señalar la falta de interés actual de los jóvenes ante el reto de estudiar, no obstante la dedicación y entusiasmo que uno como maestro dispone para estructurar una clase, la pérdida de valores en las generaciones actuales, la desvalorización del ser maestro, la falta de empatía de muchos compañeros docentes hacia los alumnos, la escasez de fuentes de trabajo para los técnicos que formamos actualmente en mi plantel, la indolencia de las autoridades gubernamentales y educativas de implementar alguna estrategia para captar al personal que se forma en el aula cuando estos ya no tienen posibilidad de seguir estudiando a nivel licenciatura. En fin, son un gran cúmulo de aspectos que me provocan cierta frustración por que es, desde mi muy particular punto de vista, demasiado poco lo que puedo hacer.