¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Con base a la lectura “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” considero que el aprendizaje no es una acción tan trivial que pueda ser susceptible de ser medida u observada a través de unos simples cuestionamientos. Si se toma en cuenta que el aprendizaje como conocimiento nuevo es una integración a los esquemas de los saberes previos del alumno reacomodándolos en su estructura cognitiva y produciendo como resultado la incorporación de contenidos informativos, la adopción de nuevas estrategias de conocimiento así como la generación de competencias y habilidades. Es decir, el aprendizaje, finalmente, es una forma de apropiarse de la realidad e interactuar con ella. Bajo el enfoque de satisfacer las demandas que el mundo laboral necesita, y dentro de este contexto no es apropiado hacer una designación que esta acción en el alumno sea una trivialidad.
De tal manera, que si queremos medir o evaluar el aprendizaje debemos tener bien definidas cuales son las metas, competencias a desarrollar, u objetivos propuestos para saber en que grado se están alcanzando estos. De allí que el fracaso, como escenario próximo, de medir el aprendizaje con unas preguntas cualquiera sobre algún contenido determinado, equivale a aceptar que no se sabe con claridad que es lo que se va a enseñar y por ende lo que queremos desarrollar en nuestros alumnos.
La medición debe de corresponder exactamente a la meta o competencia propuesta y al análisis de todas las posibles conductas que pretenden esperarse del alumno como resultado del aprendizaje. En este sentido, la transformación de la conducta en nuestros alumnos se pueden lograr de acuerdo al tipo de contenido que se trate ya sean estos conceptuales, procedimentales y actitudinales. Considerando, claro está que el cognitivo contempla todo lo referente a la apropiación del conocimiento.El procedimental requiere medir conductas que suponen coordinación psicomotriz para llegar a tener destrezas y habilidades que permitan determinar si es apto o no el alumno en cierta competencia. Y El actitudinal concierne a las conductas referentes a sentimientos, valores, actitudes, que se manifiestan en la persona como resultado del trabajo de equipo dentro y fuera del aula.En conclusión se debe de reconocer que la medición del aprendizaje ha de ser planeada cuidadosamente evitando en todo momento la superficialidad e improvisación. La medición debe de ser integral en tanto mida todas las manifestaciones de la personalidad del alumno, debe de ser permanente, es decir durante todo el proceso de enseñanza – aprendizaje de la secuencia didáctica establecida, debe de ser sistemática y planeada como un producto de la reflexión y critica al proceso de construcción del nuevo conocimiento.
Con base a la lectura “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” considero que el aprendizaje no es una acción tan trivial que pueda ser susceptible de ser medida u observada a través de unos simples cuestionamientos. Si se toma en cuenta que el aprendizaje como conocimiento nuevo es una integración a los esquemas de los saberes previos del alumno reacomodándolos en su estructura cognitiva y produciendo como resultado la incorporación de contenidos informativos, la adopción de nuevas estrategias de conocimiento así como la generación de competencias y habilidades. Es decir, el aprendizaje, finalmente, es una forma de apropiarse de la realidad e interactuar con ella. Bajo el enfoque de satisfacer las demandas que el mundo laboral necesita, y dentro de este contexto no es apropiado hacer una designación que esta acción en el alumno sea una trivialidad.
De tal manera, que si queremos medir o evaluar el aprendizaje debemos tener bien definidas cuales son las metas, competencias a desarrollar, u objetivos propuestos para saber en que grado se están alcanzando estos. De allí que el fracaso, como escenario próximo, de medir el aprendizaje con unas preguntas cualquiera sobre algún contenido determinado, equivale a aceptar que no se sabe con claridad que es lo que se va a enseñar y por ende lo que queremos desarrollar en nuestros alumnos.
La medición debe de corresponder exactamente a la meta o competencia propuesta y al análisis de todas las posibles conductas que pretenden esperarse del alumno como resultado del aprendizaje. En este sentido, la transformación de la conducta en nuestros alumnos se pueden lograr de acuerdo al tipo de contenido que se trate ya sean estos conceptuales, procedimentales y actitudinales. Considerando, claro está que el cognitivo contempla todo lo referente a la apropiación del conocimiento.El procedimental requiere medir conductas que suponen coordinación psicomotriz para llegar a tener destrezas y habilidades que permitan determinar si es apto o no el alumno en cierta competencia. Y El actitudinal concierne a las conductas referentes a sentimientos, valores, actitudes, que se manifiestan en la persona como resultado del trabajo de equipo dentro y fuera del aula.En conclusión se debe de reconocer que la medición del aprendizaje ha de ser planeada cuidadosamente evitando en todo momento la superficialidad e improvisación. La medición debe de ser integral en tanto mida todas las manifestaciones de la personalidad del alumno, debe de ser permanente, es decir durante todo el proceso de enseñanza – aprendizaje de la secuencia didáctica establecida, debe de ser sistemática y planeada como un producto de la reflexión y critica al proceso de construcción del nuevo conocimiento.
Hola Hector.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo en que el aprendizaje no es algo tan trivial que se pueda medir con simples preguntas, la lectura de Xavier Vargas nos plantea situaciones que nos clarifica el concepto de aprendizaje; este hasta hace poco tiempo era medido en muchas instituciones educativas y por muchos docentes en función de la cantidad de contenidos que repitiera el alumno textualmente, y éste era concebido como un alumno sobresaliente y exitoso, no pasaba en ningun momento por nuestra mente, que esa cantidad de contenidos no tenía ninguna aplicación en la vida y mucho menos serviría para resolver situaciones problemáticas que pudieran presentarse en diversos contextos, pero estoy segura que con esta RIEMS en la que ya estamos inmersos nos va a permitir corregir y cambiar esas situaciones en nuestro trabajo docente.
Saludos.
América Beatriz.
Hola Héctor:
ResponderEliminarEl aprendizaje como comenta tu compañera y tu no puede ser algo tan trivial, la complejidad esta insertada en la cotidianidad de lo que hacemos y la dificultad que tenemos con poner en practica una variedad de estrategias dependiendo de las características de nuestros estudiantes, el reto es mantenernos atentos a los requerimientos de los alumnos para el logro de las competencias.
Saludos.
Lourdes.